La Terapia Estructural desarrollada por Jordi Puig es una terapia energética y cuántica, enfocada a mejorar el bienestar de la persona (en ningún caso sustituye un tratamiento médico o farmacológico, no siendo este el ámbito del terapeuta). 


Cuando sufrimos fatiga, desánimo o dolencias físicas tales como ciática, lumbalgia, dolor de riñones, dolor de espalda, dolor cervical, dolor de cabeza, migraña, vértigo o fibromialgia, generalmente encontramos un desequilibrio de la columna vertebral.


Los nervios de todo el cuerpo se conectan al cerebro a través de la médula espinal. Cuando se produce un desvío de las vértebras -escoliosis, cifosis o lordosis-, el sistema nervioso deja de funcionar correctamente y se pueden producir molestias en cualquier parte del cuerpo.


La Terapia Estructural favorece el equilibrio de la estructura del cuerpo ayudando al sistema nervioso a trabajar sin interferencias.

Vídeo recomendado en el siguiente link.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Web

Web Teràpia Estructural: https://www.terapiaestructural.com/es/

 

 

Bloqueos heredados, patrones familiares, fobias, filias, duelos no concluidos, traumas... seamos conscientes o no, a lo largo de los años, se convierten en una carga muy pesada que nos acaba bloqueando tanto a nivel físico como emocional. La Terapia Estructural, trabajando desde la parte no consciente, libera los bloqueos emocionales, permitiendo a la persona expresar su máximo potencial.
 

Esta terapia no invasiva es compatible con cualquier tratamiento médico, farmacológico u holístico (recomendable no realizar otra terapia energética durante la misma, salvo excepciones). 

"En caso de enfermedad mirad primero la columna vertebral"

Hipócrates

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Terapia Estructural y su historia
La Terapia Estructural nace al inicio de la década de los 80 de la mano de Jaume Puig  Estany (1.930-2.012), quien, movido por la necesidad de encontrar la solución que la medicina oficial no le daba a los problemas físicos de uno de sus hijos ni a las migrañas de su mujer, comenzó a visitar varios curanderos. El primero, el Sr. Joan (de quien no sabemos más que el nombre de pila) despertó su curiosidad, ya que pudo solucionar con una técnica propia y en pocas visitas los problemas de los pies de su hijo, a quien le habían indicado, por un lado, llevar plantillas durante siete u ocho años y por otro, una intervención quirúrgica a posteriori.

Fue un tiempo después cuando conoció a quien realmente provocaría un giro en su vida, el curandero ampurdanés (Girona), Marcel·lí Roca Giró (1.923-2.005) que, tal y como le había anunciado, utilizando sólo las manos, en un período de un mes pudo curar las migrañas que hacía años arrastraba su mujer, y a las que nadie había podido poner remedio.

Siguiendo los consejos de Marcel·lí, empezó a hacer un gran trabajo de investigación basándose en los resultados de diferentes métodos de algunos de los popularmente llamados curanderos. La mayoría de estos sin ningún tipo de formación, sencillamente habían aprendido por transmisión oral, dentro de su familia, por algún allegado o incluso, en algunos casos, era lo que se conoce como tener un don o inspiración superior, lo que justificaban con una profunda fe en Dios.

En poco tiempo el proyecto fue tomando forma y se puso a trabajar en la nueva terapia, que por aquellas fechas aún no tenía nombre, pero sí muy buenos resultados y un número creciente de clientes.

Fue en 1989 cuando su hijo Jordi Puig empezó a practicar la nueva terapia con él, que cada vez se fue desarrollando más. Jordi fue quien, más tarde, le puso el nombre de Terapia Estructural. También amplió el protocolo de trabajo, trascendiendo la parte física, y trabajando las emociones desde el no consciente como origen de las dolencias, tanto físicas como emocionales.

 

Cómo funciona Terapia Estructural.
La Terapia Estructural usa un protocolo y diferentes técnicas para tratar diversas dolencias físicas y emocionales, corrigiendo y liberando desequilibrios en la columna vertebral, el sistema nervioso y energético, mejorando el estado general de la persona.

Al tratarse de una técnica energética se puede realizar a distancia, obteniendo exactamente los mismos beneficios.

La técnica no utiliza ningún tipo de manipulación manual, por lo que es imposible hacer daño a las personas a las que se les esté aplicando.

Es especialmente beneficiosa en casos de: 

  • Escoliosis, cifosis y lordosis.

  • Ciáticas y lumbalgias.

  • Dolor de riñones.

  • Dolor de espalda o cervical.

  • Migrañas.

  • Vértigo.

  • Desequilibrio de la columna vertebral.

  • Desánimo, alteraciones emocionales intensas y recurrentes.

  • Fatiga, falta de energía.

  • Fobias, miedos, ansiedad.

  • Duelos no concluidos.

  • Patrones heredados.

  • Traumas.

  • Liberación de bloqueos energéticos.


La técnica no interfiere con cualquier tratamiento médico, sicológico u holístico, sólo se recomienda no combinar con otras terapias energéticas durante el mismo (salvo casos excepcionales).

El facilitador de Terapia Estructural no diagnostica ni tampoco necesita conocer el diagnostico de la persona para realizar con éxito la sesión. La Medicina y la Psicología Sanitaria, son las ciencias indicadas para emitir diagnósticos, consulta siempre a los profesionales correspondientes y sigue las instrucciones que ellos te den. Haz correctamente el seguimiento médico y/o psicológico y benefíciate con la Teràpia Estructural como un valioso complemento.

Descripción de la sesión

La sesión tiene una duración de unos 45 minutos, aproximadamente.

 

En la primera parte se revisan algunos puntos control del cuerpo, tanto frontales como dorsales, en los cuales suelen producirse cargas cuando hay un desequilibrio en el cuerpo. Si se realiza presencialmente, la persona necesitará desvestirse de cintura para arriba, para que se le pueda explorar y aplicar la técnica. Si existe algún impedimento para . En la segunda parte de poder permanecer acostado en la camilla, hacia arriba o hacia abajo, se recomienda la sesión a distancia.

 

En la segunda parte se recolocan las vértebras energéticamente y los bloqueos que puedan estar afectando a la persona, comunicándose lo encontrado y liberado e indicándose según el resultado cuándo es conveniente la próxima sesión o si se da por concluida la terapia.

Normalmente, la media de tratamientos es de 4 sesiones, pero pueden ser más o menos, dependiendo del caso.

Pueden tratarse igualmente aspectos individuales de la persona: negocios, lugares, situaciones personales específicas, pero siempre después de terminar el tratamiento individual del interesado, pues en muchos casos dichas situaciones quedan corregidas. Vídeo recomendado:

 

 

 

Necesario cita previa.

 

1ª sesión 45  €, siguientes 35 €

SE PUEDE REALIZAR A DISTANCIA. Pack de 4 sesiones a distancia: 150 €

(Cuantía fijada por Jordi Puig para todos los facilitadores).

 

Facilitado por María José Díaz y Jon Pulgar, facilitadores en Teràpia Estructural II.

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